17 August 2019

Estudiantes registraron los sonidos de la Naturaleza en Parque Oncol.

Participaron de un Safari Sonoro, grabando e identificando la fauna que habita en el bosque valdiviano.

 

Descubrir la Selva Valdiviana de Parque Oncol a través de los sonidos del bosque fue el objetivo del Safari Sonoro, una jornada pedagógica organizada por el Centro de Creación de Los Ríos (Cecrea), entidad perteneciente al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la cual permitió que una veintena de estudiantes experimentaran la naturaleza de una forma distinta y vivencial.

Esta actividad invitó a los niños, niñas y jóvenes a cerrar los ojos para descubrir el mundo sonoro que los rodea, prestar atención a los sonidos del ambiente y tomar conciencia de la contaminación acústica que muchas veces se vive en las ciudades, desarrollando así el pensamiento crítico acerca de los sonidos presentes en su día a día.

Carlos, uno de los entusiastas participantes, se maravilló con la flora y fauna de Parque Oncol: “la actividad estuvo muy buena y con mis compañeros nos entretuvimos mucho. Lo que más me gustó fue escuchar a los animales y ver a distintas especies de sapos”, aseguró.

Los estudiantes investigaron sobre la fauna de la selva valdiviana, analizando los diferentes sonidos que emiten las especies que habitan Parque Oncol, como aves y anfibios, creando conciencia sobre la fragilidad de estos ecosistemas y la importancia de su conservación.

Este tipo de actividades educativas enriquece la experiencia de los niños en torno al patrimonio natural de la región, precisó el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Helmuth Palma. “Como Cecrea buscamos generar experiencias creativas significativas para los niños, niñas y jóvenes, y eso no se limita al edificio donde funciona el programa, sino que se extiende a otros espacios, en este caso al Parque Oncol, donde pudimos tener una de las sesiones del laboratorio creativo Safari Sonoro”, explicó.

 Por su parte, la Subgerenta de Asuntos Públicos de Arauco, Marcela Wulf, valoró la iniciativa de Cecrea, ya que estimula la curiosidad por conocer el entorno natural. “El Parque Oncol es una verdadera aula abierta, un Área de Alto Valor de Conservación de la compañía que es ideal para desarrollar educación ambiental y, en ese sentido, estamos contentos que sirva a la comunidad regional para crear este tipo de experiencias”, aseguró.

 

MUSEO SONORO

La iniciativa pretende dar vida a un museo sonoro para exponer a la comunidad regional los registros recopilados por estos exploradores del bosque en Parque Oncol.

El Paisaje Sonoro se considera como una forma de percibir el entorno natural desde una aproximación creativa, donde el sentido de la audición adquiere preponderancia y permite aprender sobre las especies vocalmente activas e identificar también otras fuentes emisoras de sonidos que muchas veces pasan desapercibidas.

 

MONITOREO BIOACÚSTICO

Estos sonidos de la naturaleza proveen información que refleja la diversidad y el funcionamiento de los sistemas ecológicos, permitiendo identificar patrones de comportamiento de individuos, poblaciones y paisajes. Por otro lado, un acercamiento acústico hace posible dimensionar la influencia de la actividad humana, como una fuente de ruido, en entornos como Parque Oncol.

En esta línea, Arauco desarrolló un estudio bioacústico en el parque, registrando sonidos de fauna vocalmente activa durante 3 meses, obteniendo más de 3 mil minutos de grabación. El valor de este estudio está en que por primera vez se estiman patrones de actividad de aves y anfibios en sistemas de bosque templado lluvioso en Chile, lo que marca un hito en la preservación de ecosistemas.